Torre de asedio (siglo IV d. C.).

Las torres de asedio eran las máquinas de mayores dimensiones empleadas por el ejército romano, pudiendo alcanzar dimensiones descomunales, incluso por encima de los 20 metros de altura. Al mismo tiempo, constituían ingenios complejos, al portar diferentes equipos en cada uno de sus pisos. Lo más normal era la presencia de arietes en su interior, puentes de desembarco y piezas de artillería, en sus variantes para lanzar flechas y piedras.Torre de asedio

Para acceder a cada uno de los pisos, en la parte trasera de la torre había diferentes escaleras de subida y de bajada. De esta forma, se favorecía la libre circulación de tropas y el buen funcionamiento en los asedios, sin que se estorbaran los relevos de soldados.

Estas descomunales máquinas de guerra se hacían avanzar mediante la fuerza muscular de sus ocupantes, con la ayuda de grandes norias, cabrestantes, polipastos o sistemas de poleas inversas.