Grúa elevatoria de Valturio (siglo XV).

Los ejércitos cristianos hicieron un amplio uso de las grúas de elevación. Todas ellas se basaban en el principio de contrapeso, con la misma tecnología empleada en las grandes piezas de artillería diseñadas para lanzar piedras.

En la obra de Valturio (1472) aparece una de estas máquinas. Constaba de una base de grandes dimensiones en forma de cruz, sobre la que se había colocado un palo vertical. En su parte superior se disponía una viga transversal, que creaba un sistema de balanza. Uno de los extremos del palo horizontal iba equipado con cuerdas, desde las que tirar para levantar la otra parte en la que estaba dispuesto un tonel.  Cuando el extremo más alejado de las murallas bajaba, el otro subía hasta llegar a los muros, de tal forma que los soldados podían penetrar en el interior del recinto amurallado.