Lanzapiedras de torbellino (siglo VII).

Pieza individualLas piezas de contrapeso basaban su mecánica en el sistema de balancín, con una estructura vertical y una viga pivotante horizontal, en uno de cuyos extremos se encontraba una honda y en el contrario una serie de cuerdas desde las que se ejercía la fuerza necesaria para liberarla.Lanzapiedras

La más pequeña de estas máquinas podía ser manejada por un solo hombre, pero los tipos más comunes eran movidos por equipos de entre veinte y cien hombres, normalmente dos en cada una de las cuerdas. La fuerza humana suficiente para hacer funcionar los ejemplares de mayor calibre podía llegar a ser de doscientas cincuenta personas. Uno de ellos retenía la viga colgándose del proyectil, facilitando que éste se mantuviera en la posición correcta antes de ser disparado, mientras el resto tiraba desde las cuerdas del otro lado

Los diseños de estas máquinas eran muy variados, siendo el más simple de ellos el conocido como “de torbellino”. Su bastidor constaba, básicamente, de un palo vertical con dos patas que le permitían apoyarse y anclarse en el suelo. Horizontalmente, se disponía encima de él un palo unido al anterior por medio de un eje y que tenía una serie de cuerdas en un extremo, mientras en el otro contaba con un gancho para disponer la honda. A causa de su simplicidad, el brazo podía ser movido en un radio de acción de 360º, lo que facilitó que se convirtiera en una de las máquinas más versátiles para lanzar piedras.