Palomas incendiarias (siglo XV).

Con mucha frecuencia, los ejércitos orientales emplearon animales para prender fuego a los edificios de las ciuPalomadades asediadas. Entre las criaturas usadas para este fin destacaban los gatos, los ratones, las vacas y las palomas. Estas últimas eran las que más utilidad tenían por sus especiales cualidades.

El proceso para convertir las palomas en armas incendiarias era el siguiente: con ayuda de redes se atrapaban las aves que vivían en los palomares del interior de la ciudad objeto del ataque. A continuación, se les colocaba una especie de cascabeles colgando del cuello que, previamente, se habían rellenado con sustancias incendiarias. Se le prendía fuego a la mezcla y después se soltaban. No tardarían en regresaPalomar a sus palomares y, al posarse sobre los tejados, extender el fuego por toda la ciudad. Los ejemplares aquí presentados están disecados y portan colgantes incendiarios, iguales a los empleados por los ejércitos orientales.